10.10.21

CDO day 2021: ideas fuerza para implantar el gobierno del dato

Recientemente se celebró el CDO day en su edición 2021, una oportunidad para escuchar de primera mano la experiencia de empresas más avanzadas en el gobierno del dato, y apreder de ellas. Llevo asistiendo a este evento desde hace tres años, y me llama la atención el grado de coincidencia que he percibido desde el inicio en las claves para tener éxito en un empeño complejo porque conjuga aspectos de cambio en la cultura, los procesos y la tecnología. Esta es mi lista de ideas fuerza tras lo que llevo visto, oído y leído en este tiempo.

La primera pone el foco en las personas, no es posible extender un sistema de gobierno si no se basa en un plan de cambio. Este plan no debe resumirse sólo en un programa formativo o la captación de talento, debe contemplar también un cambio cultural que logre un triple objetivo: conseguir que el dato sea percibido como un activo más de la empresa (más o menos estratégico, esto dependerá de varios factores), que se instale la idea de que como tal activo debe estar bajo control (gobernado), y que se cambie la visión del dato como algo propio de un departamento e incluso ua persona, y que estas entiendan que su rol en el gobierno del dato es precisamente proporcionar a la organización en su conjunto (esto les incluye) los mejores datos posibles; accesibles, seguros y de calidad.

La segunda se refiere a la estrategia para la implementación del sistema. Las empresas que logran un gobierno del dato existoso cuentan con una motivación clara para hacerlo. Empezaron las que lo tenían que hacer obligadas por la normativa y que en no pocas ocasiones acabaron encontrando el valor del dato para el negocio, y continuaron otras que partían del dato como ingrediente para la estrategia de negocio. Esta es la clave, vincular el gobierno del dato a planes y objetivos concretos, que se asocie a adición de valor desvinculándolo de la idea de tarea burocrática o de ser algo propio de las áreas de IT.

La tercera idea es implementar un sistema por fases, no pretender un "big bang" que ni es necesaro ni posible. Se trata de diseñar faeses de implantación tanto para los diferentes procesos que constituyen el sistema, como para los datos que van a ser gobernados. En este sentido, me parecieron muy interesantes los criterios que usan en Mutua Madrileña y que expuso Juan Franciso Riesco (Director de Datos): que lo nuevo nazca bien, que nazca con los mínimos de gobierno del dato garantizado, que los datos estratégicos estén gobernados y procurar solucionar los problemas que se van presentando para poner en valor el gobierno del dato.

La última idea fuerza es que la tecnología debe adecuarse a la estrategia del dato y adecuarse a las necesidades y posibilidades de la organización. En la jornada expusieron sus casos empresas que trabajaban con soluciones de mercado, con soluciones propias e incluso alguna que todavía no había pasado del excel, pero todas coincidían en que la herramienta elegida debe ser adecuada para el sistema a implantar, escalable, fácil de integrar, fñacil de usar, con soporte técnico accesible y -obviamente- con un costo asumible.

Estas cuatro ideas pueden parecer simples, incluso obvias, pero en mi opinión deben guiar el diseño de la hoja de ruta en la implantación del gobierno del dato en cualquier organización.

26.9.21

El comercio electrónico entra en la fase "quick"

Durante los últimos meses hemos visto llegar al mercado español varias start-ups -algunas extranjeras, otras nacionales- relacionadas con lo que se está conociendo como "q-commerce" o comercio rápido. Se podría decir que se trata de la segunda transformación del comercio electrónico en alimentación (e-commerce) después de que surgiese el comercio móvil (m-commerce), aunque en este caso se trata de una propuesta que va más allá de un cambio de canal de comunicación.

 BleNews: El apogeo de los supermercados sin gente | Tecnología

El asunto no es nuevo, en 2019 Glovo anunció su intención de abrir “dark stores” (pequeños establecimientos que sirven como centros de preparación de pedidos sin estar abiertos al público) con la intención de ofrecer servicios ultra rápidos de pedidos. A esta plataforma se han sumado en los últimos meses otras empresas como Dija, Blok, Gorillas o Cajoo; las tres primera ya están operando en grandes ciudades, la cuarta lo hará en el futuro. Todas tienen en común dos cosas: “dark stores” como centros de operaciones y participar en la batalla por ser el más rápido entregando, prometiendo entregas incluso en 10 minutos desde la realización del pedido.

Parece obvio pensar que el crecimiento de esta oferta tiene relación con el incremento del canal on-line debido a la pandemia de COVID-19, que incluso llegó a duplicar su participaciónen el mercado, pero hay otras razones menos coyunturales y más estructurales que también lo explican; estas razones están relacionadas con cambios que están transformando el comercio mundial, y no solo el alimentario. Estos negocios son posibles de momento en grandes aglomeraciones urbanas que seguirán creciendo y que generan nuevos estilos de vida que dejan poco o ningún tiempo para hacer las compras y en los que la demanda de servicios de conveniencia crece constantemente, este es el primer cambio. El segundo es el uso de la tecnología digital como base del negocio; se trata antes de nada de empresas digitales (Blok se define a sí misma como un negocio de plataforma) en las que la inteligencia artificial es fundamental para lograr la eficiencia en las operaciones que permita mantener la propuesta de valor. El tercer cambio es menos frecuente en el sector de las plataformas de mensajería, ya que en su propuesta muchas de estas nuevas empresas introducen el compromiso con las condiciones laborales de sus trabajadores e incluso la promoción preferente de marcas locales  y productos de kilómetro 0.

Conveniencia basada en la digitalización para una oferta socialmente más responsable, el q-commerce aglutina la mayoría de las tendencias transformadoras del comercio, y si le sumamos el hecho de que no se trata de un comercio propiamente dicho sino que su enfoque es menos el de un retailers al uso, y más el de un intermediario de servicios entre el comprador y el productor al que proveerá de datos del comportamiento de sus clientes que hasta ahora no tienen, nos encontramos con el retail híbrido, otra de las grandes transformaciones que estamos viendo.

Sobre la importancia que este nuevo tipo de comercio podría llegar a tener, sería un error pensar que pelearán por el nicho de mercado que ahora cubren las tiendas de conveniencia. Su propuesta de surtido puede superar las 2.000 referencias con facilidad, más amplio que profundo, lo que les permite lograr una cesta de 10 a 13 productos, con un valor de 25 euros (son datos declarados por Blok). Se trata de la misión de compra de reposición de despensa, un tipo de cesta mayoritario para los supermercados urbanos. Difícilmente lograrán capturan las grandes cestas de llenado de despensa, que quedará para el comercio electrónico que hemos conocido hasta ahora (incluyo en esta categoría las modalidades de “click and collect”), pero sin duda no pelearán por un nicho de mercado. El volumen de mercado potencial y lo disruptivo de su propuesta de valor alineada con las actuales demandas de un nuevo comprador cada vez más numeroso, hace que no sean operadores a tomar a la ligera, y de hecho algún líder mundial ya está participando en el accionariado de uno de ellos.

Por otra parte, las dudas pueden provenir de su capacidad para cumplir con su promesa y de su tamaño. Lo segundo se resolverá mediante la concentración que ya se anuncia y se asume como necesaria para consolidar la oferta, lo segundo me parece más importante, ya que es lo que les hace verdaderamente diferentes del resto; si bien se puede admitir esperar unas horas o incluso días para llenar la despensa de los productos que se pueden almacenar, no se puede hacer lo mismo para los productos que son necesario para la cena o el desayuno de día siguiente. En este punto, en su capacidad de mantener la promesa implícita en la “q” con unos costos asumibles para el comprador (no hablo de baratos, hablo de asumibles porque incluyo también el valor que el comprador debe asignar al hecho de el servicio también es respetuoso con los trabajadores que lo ofrecen), es dónde se la juegan.

23.11.20

Por qué Facebook quiere abrir tiendas

En mayo pasado Facebook anunció el lanzamiento de Facebook Shops, la nueva funcionalidad que permite a cualquier retailer vender directamente desde la red social y su hermana Instagram; esta noticia ha sido confirmada hoy mismo por la directora de Facebook en España. Aparentemente detrás de este movimiento se encuentra el interés de Facebook por entrar en el negocio del e-commerce, pero en un plano más profundo se encuentra la necesidad de estas plataformas por expandirse continuamente.


 La respuesta breve y obvia al título de este post es que lo hacen por los datos. La respuesta más elaborada se encuentra en la lucha de los gigantes tecnológicos por crear plataformas que aspiran a ser monopolios, y que incluso está llevando a Apple a transformar radicalmente su modelo de negocio y virar hacia una plataforma de contenidos desde la empresa de hardware que fue en sus orígenes.

La base del negocio de estas plataformas reside en el volumen y variedad de datos que pueden conseguir para su tratamiento. Esto las lleva a expandirse continuamente buscando el efecto red. De manera natural la primera expansión es en vertical, intentando ganar más usuarios para sus servicios, pero cuando esta expansión vertical se ralentiza surge la expansión en horizontal que les lleva en ocasiones a entrar en terreno de otras plataformas, como es el caso de Facebook Shops que puede ser considerado un competidor directo de Amazon, Alibaba, Zalando y otros marketplaces.

 El caso es que este movimiento de Facebook puede estar motivado a su vez por la amenaza que supone Amazon para su principal fuente de ingresos; la publicidad (y no solo para Facebook, también para Google y otras plataformas publicitaria). Amazon se ha convertido en el principal buscador de productos en Estados Unidos, y ya monetiza este tráfico con Amazon Advertising, que ha supuesto en 2019 cerca de 15.000 millones para los de Seattle, con crecimientos del 41% en el último trimestre. Es una cantidad pequeña si comparamos la cifra de ingresos por publicidad de Facebook o Google, pero no hay que olvidar que mientras para estas los ingresos publicitarios copan un porcentaje muy alto del total (para Facebook casi el 99%), Amazon es un negocio mucho más diversificado, lo que les hace más temibles ante quienes viven del monocultivo publicitario.

Los ingresos publicitarios de Facebook en los últimos trimestres del año se han multiplicado por cinco en seis años

El negocio de las paltaformas está basado en los datos que manejan, tanto en volumen como en diversidad. Y en este sentido el movimiento de Facebook también está justificado, ya que de esta forma amplian el conocimiento que tienen de sus usuarios al capturar datos transaccionales (qué compran) lo que hace que el valor de sus datos aumente en su conjunto. De repente vemos como las pequeñas empresas y comercios se convierten en objeto de deseo de estas empresas enormes, pero no por sus productos o incluso por la generación de ingresos directos -Facebook ha anunciado que Shops se lanzará de manera grauita- sino por los datos que son capaces de generar en la plataforma.

De nuevo los distribuidores y fabricantes se encuentran en la disyuntiva de aprovechar la visibilidad y el canal de comercialización que una empresa de este tamaño les proporciona, sobre todo para las que no tienen recursos para cometerlos en solitario, o bien renunciar a ello para preservar su independencia. Puede que a estas alturas lo segundo no sea una opción, y que lo razonable sea adecuarse a los nuevos tiempos con una estrategia apropiada, de momento cuanto más oferta haya en el mercado, mejor para quien tiene que elegir, aunque la gestión se complique un poco.

Nota: para entender mejor cómo funciona el negocio de las plataformas recomiendo Capitalismo de Plataformas, de Nick Srnicek.